Y llega la noche.
Un buen momento para salir a buscar. Lo que la vida no nos da en su realidad. Salgo de casa: busco algo nuevo. Mírame. Puedo aguantar la noche entera. Y hasta tres. Se solucionan mis problemas. Todo bien. Voy respirando, y voy sintiendo. Que no soy yo. Me siento más. Y puedo volar.
Comprobé, que al aguantar la noche entera y dormir mal, conseguiría ahogar mis penas en el mar. Por un instante. Por un momento. Pero así, solo podría dar mil vueltas sin parar. Una acrobacia en una cuerda sin final. Y cada día, seguir sintiendo: que no soy yo.
Se que no, no voy a encontrar esta sensación un día normal.
Un buen momento para salir a buscar. Lo que la vida no nos da en su realidad. Salgo de casa: busco algo nuevo. Mírame. Puedo aguantar la noche entera. Y hasta tres. Se solucionan mis problemas. Todo bien. Voy respirando, y voy sintiendo. Que no soy yo. Me siento más. Y puedo volar.
Comprobé, que al aguantar la noche entera y dormir mal, conseguiría ahogar mis penas en el mar. Por un instante. Por un momento. Pero así, solo podría dar mil vueltas sin parar. Una acrobacia en una cuerda sin final. Y cada día, seguir sintiendo: que no soy yo.
Se que no, no voy a encontrar esta sensación un día normal.
Sé que no, sé que no, sé que no. Que no soy yo.
Alex Ubago.
























.jpg)